The Elder Scrolls Online MMO

El enigma de la cartografía y el nuevo mapa que cambiaría nuestra forma de ver Tamriel y el mundo real

16/08/2026 00:15 | 183 visitas
El enigma de la cartografía y el nuevo mapa que cambiaría nuestra forma de ver Tamriel y el mundo real

Como jugadores de The Elder Scrolls Online, estamos acostumbrados a desplegar el mapa de Tamriel y confiar ciegamente en lo que vemos. Sabemos que si queremos ir de las desérticas tierras de Alik'r hasta los frondosos bosques de Bosque Graht, solo tenemos que mirar ese trozo de pergamino digital. Pero, ¿alguna vez te has parado a pensar si ese mapa miente? En el mundo real, los cartógrafos llevan siglos lidiando con una mentira necesaria: es imposible aplastar una esfera (como nuestro planeta) en una hoja de papel sin que algo salga mal.

El truco de los dos discos para alcanzar la perfección

Recientemente, un grupo de investigadores liderado por Richard Gott ha decidido mandar a paseo los mapas rectangulares que todos conocemos desde el colegio. Su propuesta es tan radical como brillante: han diseñado un mapa que parece un disco de vinilo. En lugar de intentar estirar la Tierra para que quepa en un cuadro, la han dividido en dos caras circulares, una para el hemisferio norte y otra para el sur.

A nivel personal, esto me recuerda mucho a cuando intentamos entender el mapa de Aurbis o las diferentes capas de los planos de Oblivion. A veces, para entender la verdadera forma de algo, hay que dejar de verlo como una superficie plana y aburrida. Este nuevo diseño ha logrado una puntuación de precisión nunca antes vista, superando incluso a los mapas que utiliza la prestigiosa National Geographic.

¿Por qué los mapas que conoces te han estado engañando?

Desde el siglo XVI, hemos usado mayoritariamente la proyección de Mercator. Seguro que la conoces: es esa donde Groenlandia parece casi tan grande como África. En TESO, a veces sentimos algo parecido cuando exploramos zonas que en el mapa parecen pequeñas pero que a pie tardamos una eternidad en cruzar. El problema de los mapas tradicionales es que, al alejarse del centro (el ecuador), las formas y tamaños se deforman de manera exagerada.

Los científicos evaluaron los mapas basándose en seis puntos clave:

  • La forma de las regiones locales.
  • El tamaño real de las áreas.
  • La distancia exacta entre dos puntos.
  • La curvatura de las líneas.
  • La asimetría del dibujo.
  • Los cortes necesarios para "abrir" el mundo.

El sistema de Gott gana la partida porque elimina los cortes bruscos. En un mapa normal de la Tierra, el océano Pacífico suele aparecer cortado por la mitad, lo que nos da una sensación de desconexión. Con este nuevo formato de doble cara, el mundo fluye de manera continua, igual que cuando recorremos las fronteras de Cyrodiil sin encontrar muros de carga invisibles.

Un viaje que va más allá de nuestro propio horizonte

Lo más fascinante es que este invento no se queda solo en nuestro planeta. Estos expertos ya están usando esta técnica para mapear otros mundos de nuestro sistema solar e incluso las estructuras más lejanas del universo. Como exploradores veteranos de Tamriel, sabemos que un buen mapa es la diferencia entre encontrar un tesoro o acabar devorado por un Daedra.

Aunque la Tierra seguirá siendo redonda, esta nueva forma de dibujarla nos permite verla de la manera menos imperfecta posible. Quizás algún día, los mapas de nuestros videojuegos favoritos adopten estas técnicas científicas para que, cuando miremos hacia el horizonte en High Isle, sepamos exactamente a cuántos kilómetros reales estamos de la libertad.

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Fuente original: vandal.elespanol.com