El nacimiento accidental del villano que pudo ser un monstruo de The Elder Scrolls
A veces, en el mundo del diseño y la creación de historias, los mejores resultados nacen de una rabieta o de un simple "esto no me gusta". Como jugador de The Elder Scrolls Online, a menudo me pasa que cuando sale un nuevo estilo de armadura o una apariencia que no encaja con mi personaje, busco la forma de cambiarlo radicalmente. Pues bien, algo muy parecido le pasó a una de las leyendas más grandes del cómic, Todd McFarlane, cuando decidió dar vida a Venom.
Un cambio de look que cambió la historia
¿Te imaginas que te contratan para dibujar al héroe más famoso del mundo y te obligan a usar un traje que detestas? Eso es lo que sintió McFarlane cuando llegó a las oficinas de Marvel. En aquel entonces, el bueno de Peter Parker no lucía sus clásicos colores rojo y azul, sino que vestía un traje negro oscuro y sobrio.
Para Todd, esto era casi un insulto visual. Él quería dibujar al Spider-Man original, el de toda la vida. En lugar de conformarse, tuvo una idea brillante que hoy nos parece lógica, pero que en su momento fue una carambola del destino: decidió arrancarle el traje al héroe. Pero claro, ese traje negro no podía desaparecer sin más, así que decidió que se convertiría en una entidad propia, una especie de parásito alienígena que acabaría fusionándose con otra persona.
De un simple descarte a un icono mundial
Lo que empezó como una solución técnica para volver al diseño clásico de Spider-Man, acabó convirtiéndose en el nacimiento de Venom. McFarlane ha confesado recientemente que nunca imaginó que ese "accidente" llegaría a tener su propia trilogía en el cine o a ser el pilar fundamental que es hoy en día.
Es curioso ver cómo el proceso creativo funciona de formas tan extrañas. En Tamriel, a veces una misión secundaria que parece de relleno termina siendo la más épica de nuestra aventura; en Marvel, un traje que un dibujante no quería ver ni en pintura acabó siendo el villano (y a veces antihéroe) más querido de los fans.
Por qué Venom sigue siendo relevante
La clave del éxito de este personaje, según cuenta su propio creador, fue darle ese toque alienígena y monstruoso que lo diferenciaba de cualquier otro enemigo. No era solo un tipo con un disfraz, era algo vivo, visceral y oscuro. Esa misma esencia es la que buscamos muchos cuando exploramos mazmorras oscuras o nos enfrentamos a criaturas de otros planos en nuestros juegos favoritos: ese diseño que te hace decir "wow, eso da miedo de verdad".
Hoy en día, tras arrasar en taquilla y con nuevos proyectos de animación en el horizonte, queda claro que aquel "berrinche" artístico de McFarlane fue la mejor decisión de su carrera. A veces, para crear algo nuevo y legendario, primero tienes que destruir lo que no te gusta.