Vuelve el pirata más querido con un lavado de cara completo al estilo de la nueva era
Si llevas tiempo moviéndote por los mundos de los videojuegos, sabrás que hay nombres que se quedan grabados a fuego. Edward Kenway es uno de ellos. Aquel pirata que nos robó el corazón en 2013 vuelve a la carga con Assassin's Creed Black Flag Resynced, y no lo hace con una simple limpieza de cara, sino con un remake total que utiliza el motor gráfico más potente de la actualidad.
Una experiencia vieja escuela sin menús infinitos
Lo que más me ha gustado de volver a este Caribe es recordar por qué antes nos pegábamos horas frente a la pantalla. A diferencia de los juegos modernos que te bombardean con árboles de habilidades interminables y niveles numéricos para todo, aquí la progresión es natural. Si necesitas una herramienta nueva, la consigues porque la historia te lleva a ello. Es un alivio jugar a algo tan centrado en la narrativa.
Además, han tenido el detalle de añadir unas seis horas de contenido extra. Hay nuevos oficiales para tu barco con sus propias historias y un epílogo que cierra mejor algunos cabos sueltos. Eso sí, han eliminado las partes donde caminabas por oficinas en el mundo moderno (las famosas escenas de Abstergo), sustituyéndolas por un menú interactivo llamado Animus Hub que, sinceramente, se siente un poco frío comparado con lo de antes.
El mar como nunca lo habías visto
Tengo que decíroslo: el agua en este juego es una locura. Gracias a las nuevas tecnologías, puedes ver cómo las olas golpean el Jackdaw y el agua se cuela de forma realista entre las maderas de la cubierta. La vegetación de las islas ahora se siente viva, espesa y orgánica. Es, sin duda, un portento visual que te deja la boca abierta.
Pero no todo es oro bajo el sol del Caribe. Al usar una iluminación tan realista sobre un mapa diseñado hace diez años, han surgido pequeños problemas. Por ejemplo, las noches son cerradas de verdad. Durante las tormentas nocturnas, cuesta mucho distinguir a los enemigos en mitad de un abordaje, lo que a veces nos obliga a mirar más el mapa que la propia acción del combate.
¿Dónde quedó el capitán invencible?
Aquí es donde los veteranos notaremos el mayor cambio. Se acabó eso de ser un dios de la guerra que bailaba entre diez guardias sin despeinarse. El sistema de combate ahora es más pausado, similar a los juegos de rol actuales de la saga. Se basa mucho en el parry (bloqueo justo a tiempo) y en ejecuciones directas.
Mi experiencia personal con este cambio es agridulce. Por un lado, cada enemigo se siente como una amenaza real, pero por otro, echo de menos esa fantasía de poder donde Edward era una máquina de matar imparable. Además, la inteligencia de los enemigos sigue siendo algo "despistada". Siguen cayendo en el viejo truco de silbar desde un arbusto para eliminar a toda una guarnición uno por uno.
Un viaje que sigue mereciendo la pena
A pesar de que el sistema de movimiento o parkour a veces se siente un poco rígido al intentar mezclar animaciones modernas con niveles antiguos, el alma del juego sigue ahí. Perderse en el mar, buscar tesoros y enfrentarse a barcos legendarios sigue siendo tan divertido como el primer día.
Si nunca jugaste al original, esta es la mejor forma de hacerlo: con gráficos de infarto y una historia principal que puede durar unas 45 horas (que se van a las 60 si eres de los que quiere explorar cada islote). Para los que ya lo jugamos, es una excusa perfecta para volver a izar las velas y recordar por qué este es uno de los mejores juegos de la historia de los asesinos.