El nuevo aliado para tus aventuras en Tamriel probamos el Steam Controller de 2026
Si llevas años recorriendo los senderos de Tamriel, sabrás que encontrar el periférico perfecto para jugar a The Elder Scrolls Online en PC no es tarea fácil. Algunos prefieren el clásico teclado y ratón para gestionar sus habilidades, mientras que otros buscamos la comodidad del sofá sin perder precisión. Tras unos días probando el nuevo Steam Controller (edición 2026), creo que por fin hemos encontrado ese equilibrio que tanto ansiamos los fans de los MMO.
Precisión total para tus habilidades sin el miedo al desgaste
Lo que más me ha sorprendido tras horas de mazmorras no es su diseño, sino lo que lleva dentro. Valve ha apostado por sticks analógicos magnéticos (tecnología TMR). ¿Qué significa esto para ti? Básicamente, olvídate del "drift" o de que el personaje se mueva solo después de unos meses de uso. En ESO, donde el posicionamiento es clave para esquivar áreas rojas, tener un control que no falla es una bendición.
Aunque los sticks están colocados de forma simétrica (al mismo nivel), el agarre es tan natural que tus pulgares caen justo donde deben. Además, son capacitivos: el mando sabe cuándo tienes el dedo encima, lo que permite activar funciones especiales con solo rozarlos.
Trackpads: ¿el fin del ratón en los MMO?
La joya de la corona son sus dos trackpads cuadrados. Si vienes de jugar en consolas, esto te parecerá raro, pero para los que jugamos en ordenador es un cambio de juego total. Estos paneles táctiles sustituyen al ratón de forma increíblemente precisa.
- Puedes usarlos para navegar por el inventario o los menús de habilidades de forma rápida.
- Permiten crear menús radiales: puedes configurar un trackpad para que, al tocarlo, aparezcan accesos directos a tus pociones, monturas o gestos.
- La vibración háptica te da una respuesta física, como si estuvieras tocando algo real.
Un diseño robusto que engaña a la vista
Al ver las fotos oficiales, me dio la impresión de que sería un "ladrillo" incómodo. Nada más lejos de la realidad. Aunque es un poco más ancho que el mando de una Xbox, se siente ligero y muy sólido (pesa unos 292 gramos). La textura rugosa ayuda a que no se resbale si te sudan las manos en un combate intenso contra un jefe de grupo.
En la parte trasera encontramos 4 botones configurables adicionales. Yo los he usado para las esquivas y el cambio de barra de armas, y es una gozada no tener que soltar los sticks para realizar estas acciones críticas.
Autonomía para cruzar todo Cyrodiil
Uno de los puntos que más solemos criticar los jugadores es tener que cargar el mando cada dos por tres. Valve promete 35 horas de autonomía y, tras mi experiencia, puedo confirmar que cumplen. Me he pasado días enteros explorando nuevas zonas y retocando mi configuración sin que la batería flaquease. Se carga mediante USB-C o con un ingenioso sistema magnético que incluye su propio receptor (el "Steam Puck").
¿Es difícil de configurar?
Aquí es donde entra la magia de Steam Input. El mando es extremadamente versátil. Si eres de los que les gusta "trastear", puedes crear macros y funciones complejas para las empuñaduras sensibles a la presión (puedes hacer que el juego se pause si sueltas el mando, por ejemplo).
Lo mejor es que, aunque está diseñado para Steam, ya cuenta con un "traductor" interno (SDL) que permite que funcione con casi cualquier juego de Windows, incluso si lo tienes en otras plataformas, reconociendo el giroscopio y los paneles táctiles sin complicaciones. Por 99 €, si buscas una experiencia premium para disfrutar de tus RPG favoritos con la máxima libertad, este mando justifica cada moneda de oro invertida.