El corazón de Tamriel seguirá latiendo con tecnología propia: El futuro de The Elder Scrolls VI
¿Alguna vez te has preguntado por qué los juegos de Bethesda tienen ese "no sé qué" que los hace tan especiales? Esa sensación de que puedes coger cualquier tenedor de una mesa o que el mundo parece vivo a tu alrededor. Pues bien, ya tenemos una respuesta clara sobre cómo se verá y se sentirá el próximo gran viaje a Tamriel: el estudio ha decidido mantenerse fiel a sus raíces tecnológicas.
Un motor hecho a medida para la aventura
A pesar de los rumores que apuntaban a que veríamos un cambio radical hacia herramientas más comerciales (como el famoso Unreal Engine que vemos en tantos juegos actuales), Todd Howard ha confirmado que The Elder Scrolls VI utilizará una evolución de su propia tecnología. Se trata del Creation Engine 3.
Desde mi experiencia recorriendo cada rincón de Elder Scrolls Online y habiendo pasado cientos de horas en Skyrim, entiendo perfectamente esta decisión. No se trata de ahorrarse trabajo, sino de mantener la esencia. Como bien dicen los veteranos del estudio, cambiar de motor gráfico ahora sería como intentar hablar un idioma nuevo de la noche a la mañana: se perdería esa magia que permite que sus mundos sean tan interactivos y únicos.
¿Por qué no usar lo que usan todos los demás?
Mucha gente se pregunta por qué no se pasan a motores que prometen gráficos hiperrealistas. La razón es sencilla de entender: el Creation Engine está diseñado específicamente para los juegos de rol masivos donde cada objeto tiene su propia importancia. Si has jugado a los títulos anteriores, sabes que puedes entrar en una casa y encontrar cientos de objetos que no son solo "decorado", sino que puedes interactuar con ellos.
Bethesda busca que, cuando pongamos un pie en la nueva provincia por primera vez, sintamos una innovación real. Quieren que la experiencia sea fresca pero que, al mismo tiempo, conserve ese estilo de juego que tanto nos gusta y que ya es marca de la casa.
Entre bambalinas: ¿Cómo va el desarrollo?
Aunque el anuncio del juego ocurrió hace ya varios años (¡en 2018!), Howard ha confesado que están alcanzando hitos de desarrollo muy importantes justo ahora. Para los que os sintáis un poco perdidos con estos tiempos, pensad que crear un mundo de estas dimensiones es como construir una ciudad entera desde los cimientos.
Un detalle curioso que nos deja la entrevista es el enfoque de Todd Howard sobre los lanzamientos. Si por él fuera, ¡nos daría la sorpresa de golpe! Pero la realidad de la industria es otra. Lo que sí nos asegura es que están extremadamente satisfechos con el rumbo que está tomando el proyecto.
Lo que esto significa para nosotros, los jugadores
En resumen, no esperes un clon de otros juegos de acción modernos. Lo que nos espera con The Elder Scrolls VI es una versión potenciada, pulida y mucho más ambiciosa de lo que vimos en Starfield (que usaba la versión anterior del motor). Estamos hablando de una tecnología que permitirá mundos más grandes, con mejores gráficos, pero con el alma intacta de la saga que nos robó el corazón hace años.